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viernes, 20 de noviembre de 2009

Media lengua

Mientras mis hijos son chicos, quiero plasmar a fuego sus primeras palabras, porque no quiero que el tiempo borre esa forma tan especial de decir cosas que para los grandes son tan fáciles, cotidianas y sin importancia. 

No quiero olvidar por ejemplo:

- que Ignacio decía "helitecquero" en vez de helicóptero, "mono" al Barney, "cual" cuando quería que le alcanzara algún juguete, "cutitì" a los cuchuflis en la playa, e "hipopopamo"...
- que la Anto decía "piteta" en vez de princesa, y "vaca ñeñe" por Blanca Nieves
- que Santiago le dice "titín" al calcetín, "toto" al oso, "pipi" a la fruta....


martes, 17 de noviembre de 2009

This is it

Tuve que llevar a Ignacio a ver la película-documental sobre el último concierto que preparaba Michael Jackson antes de morir.   Digo "tuve" porque no era algo que me quitara el sueño, pero se lo había prometido y la Lore, su tía, ya le había comprado las entradas.  Como alguien se tenía que quedar en la casa con Santiago, y como yo soy mas popera que Mauro... salí favorecida.
 
En fin, fue un rato más que agradable.  Con Ignacio cantamos juntos varias canciones... (ya me está alcanzando, este pequeño). 
 
Fuera de polémicas de si el tipo era o no pedófilo, una cosa me quedó clara: tenía una voz preciosa, y no la perdió nunca.
 
Ignacio está creciendo.  
 
Ahora podemos compartir cosas, (como ésta) cada vez en forma mas horizontal. 
Cada vez está mas cerca de ser una buena compañía, cada vez me hace reír más con sus ocurrencias, y éstas son cada vez menos infantiles...
 
Esto me asusta, porque creo que se avecinan tiempos difíciles...  trato de no olvidar lo que sentía yo a su edad, para tener la capacidad de ponerme en su lugar y también trato de que el papá entienda que de los niños, conseguirá mas rápido las cosas con sicología que con órdenes... pero a el la sicología no se le da muy bien.
 
Susto, nostalgia, fuerza....   vamos que se puede.
 
Al abordaje de un hijo pre-pre adolescente.
 
 
 
 
 

viernes, 23 de octubre de 2009

Inflación

 
Dicen que el kilo de guagua está cada día mas caro.
 
Yo tengo exactamente 83 kilos en mi casa.
 
Esto tiene dos lecturas:
 
...o estoy en la ruina.
 
¡O soy millonaria!
 
(Creo que me inclino por lo segundo)

martes, 13 de octubre de 2009

La foto que no tomé


Lunes 12 de Octubre, el regreso de un fin de semana largo de playa, en la casa de los tatas. Autopista del sol, 18:00 hrs.  calor, taco, lata.  Los tres porotines durmiendo en el asiento trasero del auto, el mayor, ya entrando en la preadolescencia pero tan niño todavía, todo chueco, apenas cabe, por hacerle espacio a su hermana; la princesita, preciosa ella, sentada con sus ojitos cerrados, y el bebé, en su sillita especial,  mojado en transpiración.
Todos con carita de ángeles, todos con las mejillas coloraditas, todos soñando con el rico fin de semana. Y mi cámara en la maleta, cero posibilidad de acceder a ella sin despertarlos.  Me hubiera gustado poner una foto de ellos aquí, y congelarlos así, durmiendo, mientras todavía son chiquititos y los tengo bajo mis alas de mamá gallina.  Quién sabe si se repetirá este momento cálido y feliz, a ver si tengo la posibilidad de nuevo, de tomar la foto que me perdí.


lunes, 5 de octubre de 2009

Enamorada...


Estoy viviendo un idilio como de película.


Se trata de un amor eterno, decidido, capaz de luchar contra cualquier cosa, de cruzar abismos si es necesario.  Ciego, incondicional e infinito.


El es de lo más romántico:  me despierta cada mañana con besitos en los ojos, escoge de su plato los bocados más tiernos y me los da en la boca, me mira con adoración y como si fuera única en el mundo. 


Su sonrisa me desarma.


No tengo ninguna duda de que soy la persona más importante para él, sin embargo, sé que llegará el día en que se vaya con otra, aunque aún así mi lugar no lo ocupará nadie.  Por ahora, siempre busca mi mano y quiere que lo acompañe a todos lados.


Nos miramos... y no necesitamos hablar porque hay un lenguaje secreto de códigos que solo él y yo entendemos.


Cuando tenemos que separarnos, mi corazón se rompe con sus lágrimas, pero nuestras mentes siguen conectadas.


Nos adoramos, nos buscamos, nos necesitamos.  Ya no estoy completa si él no está presente, ya es parte de mí.


El tiene un año y medio y su nombre es Santiago.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Un diálogo real.

Ignacio:  Mamá, ¿quieres chocolate?
Yo:  No hijo, muchas gracias.
Ignacio:  ¿Quién eres y qué le hiciste a mi mamá???


miércoles, 2 de septiembre de 2009

La bendición, por Santiago

Todas las noches, mi mamá me cambia el pañal y me pone pijama. Yo creo que eso lo hacen todas las mamás. Lo raro es que después, mi mamá, mi papá y mis hermanos me tocan la frente y murmuran algo... no sé lo que murmuran, pero para no ser menos, ahora yo también les toco la cabeza a ellos. No digo nada en todo caso, porque no estoy seguro para qué sirve esto.

lunes, 17 de agosto de 2009

La locura de mi mamá (por Santiago)

"Ayer estaba incómodo. No sé por qué pero parece que me estoy empezando a resfriar. Por eso, como me sentía mal, solo quería estar en brazos de mi mamá todo el día. Lo malo es que como tengo dos hermanos mas, no siempre mi mamá puede estar solo conmigo. Entonces yo me pongo a hacer escándalo, porque me carga que no me pesquen. Por eso cuando mi mamá estaba en la cocina preparando la once para mi hermana y su amigui que estaba de visita, yo gritaba y lloraba y pataleaba todo lo que podia.
Pero entonces ocurrió un hecho que me dejó helado: mi mamá se me acercó, me miró fijo y justo cuando creí que me iba a hablar feo, le comenzaron a salir globitos verdes por la boca!!!! Salía uno y se reventaba... luego salía otro... y al reventarse quedaba un olorcito como a menta. Yo no sabía qué hacer, y no sé qué cara debo haber puesto porque mi mamá se reía como loca. Solo sé que se me olvidó la pataleta.
Pobrecita mi mamá. Ya sospechaba yo que estaba medio loca, pero nunca pensé que era tan delicada su condición.
Creo que la próxima vez la voy a pensar mejor antes de ponerme a gritar, no vaya a ser que le dé otra crisis de globitos y risas histéricas."
Santiago, 1año 4meses.