Tuve que llevar a Ignacio a ver la película-documental sobre el último concierto que preparaba Michael Jackson antes de morir. Digo "tuve" porque no era algo que me quitara el sueño, pero se lo había prometido y la Lore, su tía, ya le había comprado las entradas. Como alguien se tenía que quedar en la casa con Santiago, y como yo soy mas popera que Mauro... salí favorecida.
En fin, fue un rato más que agradable. Con Ignacio cantamos juntos varias canciones... (ya me está alcanzando, este pequeño).
Fuera de polémicas de si el tipo era o no pedófilo, una cosa me quedó clara: tenía una voz preciosa, y no la perdió nunca.
Ignacio está creciendo.
Ahora podemos compartir cosas, (como ésta) cada vez en forma mas horizontal.
Cada vez está mas cerca de ser una buena compañía, cada vez me hace reír más con sus ocurrencias, y éstas son cada vez menos infantiles...
Esto me asusta, porque creo que se avecinan tiempos difíciles... trato de no olvidar lo que sentía yo a su edad, para tener la capacidad de ponerme en su lugar y también trato de que el papá entienda que de los niños, conseguirá mas rápido las cosas con sicología que con órdenes... pero a el la sicología no se le da muy bien.
Susto, nostalgia, fuerza.... vamos que se puede.
Al abordaje de un hijo pre-pre adolescente.